Se habló de “malestar
general”, término acuñado por Gastón Soublette (RIP), como un síntoma del
hombre neoliberal (2019), en el contexto de la época del estallido social chileno, en que la gente salió a reclamar por sus
derechos, sin embargo otros se aprovecharon del momento para robar y destruir.
Ambos casos son reflejos de la incertidumbre que vivimos los chilenos. Ambos
gobernados por terror de la situación*, unos
en mayor medida que otros.
El caso de los músicos, como arquetipo, generalmente
asociados al bufón o joker o “El Loco” del Tarot, con una función social de
mera entretención pero no siempre fue así, la música fue una gran aliada del
ser humano. La música lo ayudó a resistir la opresión en muchas eras, con los
cantos funcionales; rituales como el choike purrun, dhikr (cantos devocionales
sufíes), mantras; worksongs (canciones de trabajo de los esclavos negros,
precedente directo del blues, antes de ser fusionado con el góspel).
Diversas formas musicales que inspiraron a la liberación del
hombre.
Sin embargo el hombre moderno se extravió al darse cuenta
que el músico podría convertirse en un ídolo para enhaltecerlo y así ser
incluso mas popular que cualquier autoridad, capitalizando su imagen para poder
vender cada vez mas.
Pero en muchos casos estos ídolos – músicos serían estafados…
Ahí es donde las grandes agencias discográficas (majors), vieron una gran oportunidad de
negocio, cosa que actualmente lo siguen haciendo con tratos exclusivos con las principales plataformas neoliberales de
streaming ($potify, 4pple Musik, etc.). Esto genera un escenario devastador
para cualquier aspirante a músico; músico principiante, emergente y en
desarrollo, ya que no tiene ninguna chance de ser competente (ni que fuera un
deporte!) en comparación a los ídolos –
músicos o celebridades “músicos”, a
no ser de que se convierta en influencer o
una celebridad y es por eso que de
repente aparecen esos cantantes de un single,
porque tienen los recursos para aparecer en los medios (de desinformación)
pero no para permanecer.
Todo esto ha alejado la música de arte de los escenarios, ya
que sólo sobrevive en un entorno underground,
salvo un par de excepciones. Mientras la música objetiva (ritual) autentica, sigue en el anonimato, excepto
quienes vieron una oportunidad de negocio, lucrando con la “imagen espiritual”
de esta.
Este panorama a hecho que hoy en día ver a las bandas
progresivas (de espíritu progresivo, no prog
de imitación) en vivo, sea algo totalmente alejado de lo cotidiano, como si
tuvieran que alinearse los planetas para que suceda. Es algo muy parecido,
nuestros amigos músicos progresivos, músicos de arte y oficio, son seres
humanos, tienen que pagar cuentas, arriendos, deudas, alimentación, varios
tienen familia y la música que nos libera, queda postergada en uno de los
últimos eslabones de prioridad. Incluso para algunos que decidieron no tener
hijos. Por ejemplo: Robert Fripp, comentó en un curso de Guitar Circle en Argentina, que en la actividad del músico
profesional, la música pasaba a ser sólo un 10% de la totalidad.
El oficio del músico –
compositor, es una actividad que implica mucha preparación personal;
Practica instrumental, sesiones de composición y arreglos, sesiones de
producción, equipamiento, manutención del equipamiento, pago de salas de
ensayo, formación (cursos, talleres, ver música en vivo también es formación!),
entre otros.
La preparación grupal también es clave (en caso de los
solistas, considerar el personal); Ensayos, sesiones de fotos, entrevistas,
pagar publicidad, productores, ingenieros, técnicos, roadies, estudios de
grabación, salas de concierto, merch…
¡Alto, Es demasiado! ¿Y cuando ganamos los músico?
En mi experiencia, uno poco a poco se va a transformando en
algo parecido a un kiosko o bazar, donde he tenido que diversificarme para
poder obtener el sustento a través de diversas fuentes de ingreso; sobre todo
salir a golpear puertas y así formar redes de intercambio colaborativo (no sólo
de productos y servicios).
Piensa que Björk (escuchen KUKL!), una artista reconocida de
primera división tiene que realizar grandes maniobras colaborativas para poder
realizar sus proyectos.
Cuando hizo la gira promocional álbum (un espectáculo
grande, con pantallas modernas y más) de su último tuvo que invertir una suma
brutal de dinero, que se traducía en perdidas que difícilmente podría recuperar
y que tuvo que organizar otra gira con sus grandes éxitos en formato sinfónico
(vi un show de esta gira), donde cantaba junto a orquestas juveniles de cada
ciudad donde actuaba, de tal manera que sólo pagaba al director con el que
viajaba y así pudo financiar su otro espectáculo. Después de todo, ¿Quien le va
a decir que no a Björk?
También el diseño, arte, fotografía y vestuario de su último
LP, fueron colaboraciones con artistas emergentes, todo colaborativo, hoy por ti mañana por mi…
Los músicos necesitamos ayuda de nuestros pares; con un
simple like, comentar, compartir una publicación, estas colaborando con nuestro
trabajo. Pero también tenemos que alimentarnos, entonces si compras nuestros
discos, merch, entradas, probablemente tendremos un mejor día y quizás así
hasta podamos hacer un próximo álbum… (Continuará)
Elciu Dadanodelu Niverso 2026
*Término acuñado
por G.I. Gurdjieff.